Las comisiones de plataforma se comen el margen
Los intermediarios externos quieren el 15–30 % de cada pedido. Solo te queda una fracción — y los clientes pertenecen a la plataforma, no a ti.
Pérdidas: importes de cuatro cifras al añoSe acabaron los papeles que se pierden en el lío, las comisiones de plataforma que se comen el margen y el teléfono que suena mientras cocinas. Los pedidos llegan directos al tablet — con aviso sonoro, actualizaciones en vivo y seguimiento de estado claro. 0% de comisión de plataforma.
Da igual si el pedido llega del QR de la mesa, de tu web de recogida o del módulo de reparto — todo aterriza en el mismo panel del tablet de cocina. Con aviso sonoro, actualizaciones en vivo y seguimiento de estado claro.
Sin cambiar de app, sin panel de plataforma, sin un 30 % de comisión a un intermediario.

La mayoría de hosteleros conoce al menos dos. Nuestra solución los quita los cuatro de la mesa.
Los intermediarios externos quieren el 15–30 % de cada pedido. Solo te queda una fracción — y los clientes pertenecen a la plataforma, no a ti.
Pérdidas: importes de cuatro cifras al añoHora punta, cocina llena, suena el teléfono. Alguien tiene que cogerlo. El pedido se toma de palabra, se entiende mal, no se anota. Bronca garantizada.
Pérdidas: 1–2 h de personal / díaCon el lío, la nota a mano acaba bajo la barra o en un bolsillo. La cocina no se entera. El cliente espera. Empieza el drama.
3–5 pedidos perdidos / semana¿Cuántos pedidos hoy? ¿Qué platos van bien? ¿Cuánto es el tiempo medio de espera? Con tickets manuales: todo en la cabeza, nada documentado.
Sin decisiones basadas en datosSin plataforma, sin intermediario. Solo tu cliente, tu panel y tu tablet.
El cliente escanea el QR de la mesa, de la carta, o pide directamente en tu web para llevar. Multilingüe (DE/TR/EN), con alérgenos e imágenes.
Justo tras el envío, el pedido aparece en el panel en vivo del tablet — con número de mesa o de recogida, todos los artículos, notas y hora deseada.
¿Pedido nuevo? El tablet reproduce tu aviso sonoro (melodía a elegir), la tarjeta tiene un borde pulsante y sigue destacando hasta que la aceptas. Nadie pasa nada por alto.
Un clic: «Aceptar» → «En preparación» → «Listo». El cliente ve en el navegador en qué estado está su pedido. La sala ve el mismo estado. Todo documentado en el mismo panel.
Dos estaciones que funcionan cada día en los negocios que llevamos.

El tablet queda a mano en un soporte magnético de acero inoxidable sobre el pase. Aviso sonoro en cada pedido nuevo, todos los artículos legibles al instante con notas y número de mesa. Sin timbre de teléfono, sin cambiar de app.

Cada mesa tiene su propio QR. El cliente escanea con la cámara del móvil (¡sin app!), ve tu carta en varios idiomas con imágenes y alérgenos, elige y envía directo a cocina — sin necesidad de que vaya el camarero.
Estas funciones vienen de serie con cada panel de pedidos. Extensiones por sector posibles.
Cada mesa recibe su propio QR. El cliente escanea, ve la carta, pide directamente — sin instalar ninguna app.
Tu propia página de pedidos — con tu dominio, tu branding. Los clientes ya no te buscan en una plataforma, vienen directos.
¿Pedido entrando? El tablet hace «pling» (o el sonido que elijas). Se repite hasta que lo aceptas. Nadie pasa por alto un pedido.
El tablet recoge nuevos pedidos cada 3 segundos. Sin actualizar a mano. En vivo, en tiempo real, sin que tengas que ocuparte.
Cada pedido pasa por etapas claras: Nuevo → Aceptado → En preparación → Listo → Recogido. Tú avanzas el clic, el cliente ve el estado en vivo en su navegador.
¿Qué platos van mejor hoy? ¿Cuánto es el tiempo de espera? ¿Qué mesa pide más? Todo en el panel — se acabó el Excel.
Sobre todo en hostelería — pero también donde tengan que entrar pedidos o reservas en digital.